Sunday, May 27, 2012

Oda a las mujeres de mi vida...



Me he pasado toda mi vida rodeada de enfermedad, vi a mis dos abuelos morir jóvenes de enfermedades muy agresivas, uno perdió una pierna, dedos de la mano y murió del corazón pero con gangrena en otras partes del cuerpo, el otro murió en sus 50s pues como soldado en su adolescencia se escondía en trincheras para que los Nazis no lo capturaran, de ahí pescó fiebre tifoidea y esto le afectó el corazón hasta que no pudo más.

Mi mamá lo cuidaba desde que tenía 4 años y mi abuela más que nada sacó a sus dos hijos adelante. Mi madre nunca se preparó y salió muy poco de casa, ni siquiera aprendió a manejar, mi abuela en cambio siempre trabajó, viajo con sus amigas a muchos lugares del mundo, tenía muchas actividades, se mantuvo ella sola y le ayudó a sus dos hijos hasta el final, enterró a su único hijo que era médico en sus 40s de un terrible caso de Cáncer en la piel. Mi madre también enterró a un hijo a los 14 años, mi hermano menor David q.e.p.d. y ella se me fué hace unos años, estaba joven y muy entera pero había tenido enfisema por años y eso se la había acabado.

Estas enfermedades y muchas otras más se volvieron parte de mi vida, para que cuestionar lo que era evidente y de lo cual yo no tenía ningún control, pero a su vez me fueron acondicionando para tener una curiosidad implacable y entender el porque algunas personas pueden seguir funcionando en las peores condiciones y otros se dan por vencidos y siguen viviendo como víctimas por el resto de sus vidas. Estos son dos ejemplos muy claros. mi abuela quien perdió a la mayoría de sus hermanos y a sus padres en campos de concentración, se vino a México sola y sin nada, ni el idioma a los 15 años, mi abuelo tenía ya un año aquí, el de 18 años, le mandó el boleto y cuando llego a Veracruz no la dejaban bajar porque era menor de edad, mi abuelo se subió al barco y el capitán los casó para que pudieran empezar sus vidas en un país libre. 

Yo la recuerdo en su tienda en la Calle de Tacuba esquina con Motolinía. Era una de mis cosas favoritas, ir a ayudarle a vender, a vestir maniquíes, a cambiar las vitrinas y hacerlas lindas y todas las tardes ir con mi portaviandas al ahorita famoso "Café Tacuba" que estaba a una cuadra y cada una de las cacerolitas de peltre azul se llenaba de la comida más deliciosa, todo de ahí me encantaba. Lo curioso es que hace poco regresé por primera vez después de muchísimos años y ya no me supo igual =)

Ambas eran mujeres elegantes, siempre bien vestidas, peinadas de salón, maquilladas, con sus alhajas apropiadas a la ropa que llevaban y sus uñas pintadas, no les fallaba ni en su lecho de muerte quererse ver bien.

Mi abuela es mi icono y el hecho de que haya yo estado rodeada de tanta enfermedad en tantos familiares y de que muchos se hayan tenido que ir tan temprano, como por ejemplo mi hermano a quien yo amaba y quien hoy por hoy se que hubiésemos sido los mejores amigos, eso me hizo aún más determinada de vivir una vida plena y llena de 'Aventuras Divertidas' tomar riesgos y ver que pasa.

Yo vivo no solo por mí, sino por los que amo que no tuvieron el chance por cualquiera que haya sido la razón, de tener ésta experiencia de vida que yo estoy teniendo, aunque parte de ella sea dolorosa, porque esa es la parte que me manda cohetes para crecer y salir mejor y más fuerte del otro lado. Para eso estamos aquí, para crecer, para evolucionar, no para ser víctimas de nada ni de nadie y mucho menos de uno mismo, de las limitaciones inventadas por nuestras mentes.

Me enorgullece enormemente decir que hoy mi icono es mi propia hija quien vive su vida intensamente, con una curiosidad insaciable, con bondad, integridad, logrando sus sueños y volviendo a soñar más. Una vida con propósito y a propósito.

Un brindis a todas las mujeres de mi vida, mis primas, tías, sobrinas, maestras, amigas, compañeras, etc. a todas gracias, de todas he aprendido algo.

Abrazos xoxo
Anita


5 comments:

Anonymous said...

Hola Anita, muy lindo relato
Salud!!! por todas las mujeres de tu vida

Saludos y un abrazo,
Isaac

Anonymous said...

Hola Anita
Escribes lindisimo y es impactante la vida que haz vivido.
Q suerte q eres fuerte para sobrepasar todo como tu lo sobrevives.
Qiq

Anonymous said...

Hey girl, great writing.
Where are you now? Can't keep up with you! When are you coming back to our neighborhood for a visit?

Take care.

Love, Patricia

Anonymous said...

Anita:
felicidades y gracias por compartir.
Tú pensar,tú sentir.

Te quiero mucho Take care.
Elia

Anonymous said...

Me gustaron muchísimo Anita. Congratulations.
Un abrazo muy cariñoso desde españa de tu amigo


Luis Munar